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LAS CHICAS DEL SIGNO DE ESCORPIO...

LA CHICA “ESCORPIO”
La mujer Escorpio tiene una belleza profunda y misteriosa. Es magnética, orgullosa y totalmente segura de sí, pero tiene un único dolor secreto: no haber nacido hombre.

Desde aquí puedo casi percibir la furia, cuando las mujeres Plutonianas oigan esta revelación. No hay hembra Escorpio que no se sienta mujer de pies a cabeza, y hasta mi lector, si está enamorado de una de ellas, se preguntará de qué estoy hablando. Como si esa chica no tuviera encanto y seducción más que suficientes. Pero yo no he dicho que tuviera aspecto masculino, ni tengo intención de insinuar que en su papel de mujer no se desempeña estupendamente. Es sólo que, en un nivel inconsciente, preferiría ser hombre. Menos restricciones, más oportunidades. Es el único secreto que la mujer Escorpio se oculta incluso a sí misma, y no le hace gracia verlo revelado.

Una vez que la niña Escorpio ha entendido la diferencia entre escarpines rosados y celestes, se resignará a usar los rosados, porque no hay nadie mejor para sacar el mejor partido de una situación. Pero el rosa no es su color natural. El verdadero matiz de su naturaleza es el castaño oscuro o un profundo rojo vino, colores nada femeninos. Sin embargo, hay que reconocer que ella es muy capaz de hacerte creer que lo son. Conozco una que es maestra en el arte de mostrarse como una gatita frágil y vaporosa. Ronronea de manera tan convincente que la mayoría de los hombres la toman por una ultra femenina Piscis, caen en la trampa y, cuando se despiertan, están magullados, pero algo han aprendido: no era una gatita.

Las mujeres Escorpio desdeñan a los miembros de su sexo que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que ha aceptado los papeles. Una chica Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnífica demostración de feminidad, y lo hará con más sutileza que las más masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de es modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia d las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetará sus impulsos y magnetizará a un hombre con el denso perfume de s mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe... y sabe muchas otras cosas. Tal ve otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a grita su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que puede mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).

Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de lo independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos ojos misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estas haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.

Bien se yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla... o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.

Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.

La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca auténtica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?

Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que los que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que han aceptado los papeles. Una chica Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnifica demostración de feminidad, y lo hará con mas sutileza que las mas masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de ese modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia de las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetara sus impulsos y magnetizara a un hombre con el denso perfume de su mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe... y sabe muchas otras cosas. Tal vez otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a gritos su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que pueden mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca y acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).

Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de las independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos años misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estás haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.

Bien sé yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla... o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.

Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.

La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca autentica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?

Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que el común de los hombres. Y para estar a la altura de la mentalidad de ella se necesita, desde luego, un alto grado de inteligencia, amén de una familiaridad algo más que superficial con la sabiduría abstracta y filosófica. De manera que olvídate del susto y empieza a practicar una sonrisa de superioridad. Todos tus conocidos se impresionarán al ver que ella se te queda mirando; los hombres y las mujeres. Si lo piensas, verás que te abre nuevas perspectivas. Tus acciones personales pueden llegar a estar varios puntos más arriba que antes de que ella se fijara en ti.

Una vez que hayas conseguido la intimidad de una mujer Escorpio, puedes estar seguro de que eres un hombre único y excepcional. Y también de que el amor que ella siente por ti no tendrá parangón en ninguno que jamás te toque vivir... y puedes creerlo esto en mas de un sentido. Tú constituirás el interés fundamental de su vida y, si es una Plutoniana típica, te apoyará con lealtad y procurará agradarte con intensidad apasionada. Y si eres demasiado difícil de complacer, expresará su frustración con apasionados intentos de ganarse tu atención.

Es probable que la palabra “apasionado” te haya llamado la atención. A los oídos de la mayoría de los hombres han llegado inquietantes rumores sobre la pasión de la mujer Escorpio. Pues son verdad. En esta mujer, la pasión bulle hasta derramarse, por mas que ella la mantenga bajo el control rígido de una actitud distante y fría hacia los extraños, y que su suavidad superficial haga pensar en un terciopelo negro. Pero el sexo masculino se inclina demasiado a considerar la pasión estrictamente como una acción romántica, y en el caso de ella eso es subestimarla, porque la definición Plutoniana de la palabra es muchísimo más amplio: se refiere a sus sentimientos hacia todo cuanto toca. Escorpio jamás se interesa a medias; el desapego y la indiferencia no se han hecho para ella. Es raro que le guste -o le disguste- un libro, una obra de teatro, una religión, un mueble o una persona. O los rechaza ásperamente o los adora. Si el objeto no llega a excitar ninguna de las dos pasiones, entonces Escorpio lo ignora totalmente, con una frialdad de hielo. Sin embargo, en medio de todo eso se mantendrá esencialmente ajena a las tormentas emocionales... al menos a juzgar por su placidez exterior, en la que se envuelve después de cada explosión nuclear, importante o no. Tal vez te resulte difícil convencer a tu suegra de que fue realmente su hija la que rompió todos esos platos e hizo pedazos aquellas cortinas, una vez que la furia se ha disipado y ha vuelto la serenidad de terciopelo negro. Es posible que la gente te mire como si fueras un regicida. ¿Qué es lo que dices? ¡A quién se le ocurre acusar de mal genio a esa mujer encantadora, tan serena y dueña de sí! Si de algo te sirve, cuenta con mi simpatía.

Sus virtudes son tan fabulosas, que podías esperar que sus vicios tampoco fueran de poca monta, de modo que piensa en sus puntos buenos. De acuerdo, entonces, piensa en sus puntos buenos cuando te haya desaparecido el chichón que tienes en la cabeza.

Debido a su atracción por la investigación de las sombras, Escorpio puede parecerte al principio un tentador fruto prohibido, impresión que se intensifica por efecto de la expresión extraña y profunda de sus ojos. Es verdad que estas muchachas se meten a veces en aguas peligrosas, llevadas por su afán de penetrar la vida, y como en ellas no hay el más leve rastro de miedo (a no ser que alguna tenga una influencia lunar desfavorable, en cuyo caso estará acosada por innombrables terrores), su búsqueda puede llevarlas por algunas sendas escalofriantes. Pero una Escorpio típica renacerá de todos sus descubrimientos sin perder fuerza ni pureza. Si se dejara ensuciar espiritualmente por sus andanzas, Plutón la castigaría con remordimiento, angustia y culpa, pero aun así ella podría echar mano de su fuerza de carácter para volver a levantarse, como el Fénix, de las cenizas de sus experimentos. En El Profeta, de Kahlil Gibran, en respuesta a una pregunta sobre el Mal, el Profeta replica: “Del bien que hay en vosotros, podré hablar, mas no del mal. Pues, ¿qué es el mal sino el propio bien torturado por su hambre y por su sed? En verdad, cuando el bien siente hambre, procura alimentarse hasta en nuestros oscuros antros, y cuando siente sed, se sacia hasta en las aguas estancadas”. Una perfecta descripción de Escorpio.

Es posible que haya sido fascinado testigo de un millón de flaquezas humanas, y que haya probado múltiples experiencias por ver a que sabe el conocimiento, pero, misteriosamente, es capaz de salir de todas sus investigaciones limpia de sospecha y seguir siendo superior a casi todas las demás mujeres que conozcas. Podría ser la guardiana de unos cuantos secretos; es sorprendente cuantas confesiones recibe Escorpio, aunque su propia vida lleve el cartel de: “Privado Prohibida la entrada”. A Escorpio le gusta escuchar secretos, pero será raro que cuente algo de lo que le han confiado, ni siquiera a ti (salvo que Mercurio sea desfavorable en su carta natal). También puedes esperar que tenga un montón de secretos relacionados con su personalidad, y no intentes adueñarte de ellos. En esta mujer hay un ámbito privado que jamás alcanzarás, una parte de su mente y de su alma que le pertenece exclusivamente a ella y en la cual no admite invasiones. Aunque no mienta, y en realidad es más fácil encontrar en ella una sinceridad brutal, siempre habrá esas cosas especiales -ideas, sentimientos- que no te confiará. Ni a ti ni a ningún otro.

Una mujer de este signo mostrará una lealtad increíble hacia aquellos a quienes considere fuertes y dignos, pero los débiles jamás alcanzarán el honor de su mirada. Cuando se trata de relaciones humanas, su dignidad puede hacer que parezca esnob y distante, y en cierto modo lo es, porque practica su personal sistema de castas, más nítidamente definido que los de sus hermanas Leo y Capricornio. Escorpio es siempre muy selectiva con sus amistades. A los compañeros dignos de ella los conserva durante toda la vida; a los superficiales, vulgares o indignos los excluye con su hielo. En la naturaleza de una mujer Escorpio hay una reserva innata de perseverancia y decisión, y siempre que así lo decida puede recurrir a estas cualidades para que la ayuden a dominar los excesos, desde la bebida y las drogas hasta las peligrosas depresiones y esas típicas formas de venganza autodestructiva. Tarde o temprano, es probable que Escorpio se interese por alguna forma de ocultismo, y que los antiguos misterios y los mundos nunca vistos se ganen su respeto, aunque la gente Escorpio puede pasarse la vida en los extremos, desde el fervor religioso al total ateismo.

Una mujer Escorpio no necesita la legalidad del matrimonio para brindar el amor y la dedicación de una esposa. Si por circunstancias que escapan de vuestro control el matrimonio es imposible, ella te amará igualmente sin reservas, sin importarle un rábano lo que piensen los vecinos. En la mayoría de este tipo de situaciones excepcionales, la relación es mucho más profunda y mas seria que el amor superficial y egoísta que existe en mas de un matrimonio legítimo. Las hipocresías de la sociedad no impedirán jamás que estas mujeres valerosas vayan en pos del sol. Escorpio no obedece a otra ley que la suya propia, y en su corazón Plutoniano tiene una compresión mas cabal del clásico “hasta que la muerte nos separe” que la mitad de las novias que balbucean embelesadas esa misma frase.

Pese a su fuerte individualismo, la muchacha típica Escorpio dejará que sea su marido quien lleve las riendas. En vez de atropellarle con su fuerza y su impulso, contribuirá con su talento a ayudarle en la consecución de sus metas. Para ella, tu futuro será importante, y no es probable que insista en tener su propia profesión después de casada (a menos que la hayas decepcionado profundamente, o que una crisis económica pasajera haga necesario que ella también trabaje). Es posible que en privado las peleas sean borrascosas, pero en público te defenderá con fiereza, y no tolerará que nadie te calumnie ni se aproveche de ti. Los que lo intenten sentirán la herida de su justa cólera. Tu felicidad será siempre lo primero. A menos que en su carta natal haya aspectos adversos a su signo solar o a su ascendente, te ayudará pacientemente a perseverar hasta que consigas lo que quieres, sin quejarse ni lamentarse de tus esfuerzos; eso si, puede mostrarse un tanto dura si te desalientas por el camino. Escorpio espera que apuntes tan alto como tu capacidad te lo permita, y si te quedas corto, eso puede costarte algunos comentarios y observaciones bastante sarcásticas, sobre todo si Mercurio tiene influencias desfavorables.

La mujer Escorpio adora su hogar, que generalmente aparece brillante de limpieza, buen gusto y comodidad. Las comidas se sirven a su hora, y generalmente las cosas marchan bien. Si sucede lo contrario, algo muy desdichado debe ocurrirle a tu chica, porque su inclinación natural la lleva a la belleza y al orden. Para la mujer típica de Escorpio, la limpieza de primavera es una fiesta. Le encanta revolver rincones para ver que encuentra... y ten cuidado de que al ordenar los roperos no encuentre en tus bolsillos notas misteriosas con un dejo de perfume. Escorpio es irrazonablemente desconfiada, aún cuando no haya base para sospecha alguna, de modo que imagínate lo que puede pasar si encuentra un indicio de auténtica infidelidad. Imagínate una nube en forma de hongo y tendrás una idea general de lo que puede suceder, en términos figurados. En cambio no tiene sentido que sospeches de ella, por mas oportunidades que surjan, y habrán muchas, ya que Escorpio nunca deja ver sus sentimientos mas profundos. Claro que puede ser que eso te plantee unas cuantas preguntas; pues trágatelas, junto con el nudo en la garganta. Lo mismo que esa cómoda cerrada con llave que ella guarda desde su niñez, hay cosas que constituyen terreno vedado y de nada te servirá insistir. Cierto, ya se que eso no es justo. Y ella también lo sabe, pero no por eso las cosas cambian, en absoluto: son como son. Tómala o déjala, y lo más probable es que la tomes, porque a Escorpio es casi imposible dejarla. En el mejor de los casos, su recuerdo te acosará toda la vida. Adaptarse a las peculiaridades de su naturaleza es más fácil que padecer las pesadillas que experimentarás por haberla dejado. En realidad, a la mujer Escorpio no hay quien la deje, ¿no lo sabías? Los que lo han intentado pueden decírtelo. Sea como fuere, tienes una mujer muy especial.

Por más que necesite la seguridad de un hogar con raíces, si una mudanza es necesaria para tu profesión, a ella no le asustará el desarraigo. Es una esposa excelente para militares o marinos, y una verdadera joya para un político. No hay nadie a quien su mirada no traspase, ni engaño que se le escape. Una mujer Escorpio puede decirte exactamente en quien puedes confiar y a quien debes vigilar. La mujer Piscis tiene la misma capacidad, pero tiende a ser demasiado blanda en la crítica, siempre esta dispuesta a buscar excusas para los fallos ajenos. Escorpio no. Al contrario, es fácil que tenga que refrenar la agudeza de su lengua y atemperar la brutalidad de su juicio.

En el apartado económico, las mujeres de este signo son totalmente impredecibles. Son capaces de cuidar y ahorrar los centavos hasta hacerlos valer el doble, y de pronto experimentar un ataque de estrafalario derroche. Una cosa es segura: que el dinero le gusta, ya sea que lo guarde en un zapato o se lo gaste en extravagancias, pero es una mujer que busca siempre el prestigio, y no dejará que el dinero lo ponga en peligro. Estará contenta de que hayas elegido una profesión que te proporcione ingresos menores, siempre que ofrezca la seguridad de no depender de nadie y la posibilidad de llegar a convertirte en alguien influyente; a las mujeres Escorpio les gusta el poder, y por él son capaces de sacrificar muchas cosas. Le bastará con tu poder, porque Plutón le permite adaptarse a disfrutar con los logros de terceros, cuando a ella le cuadra. Recuerda que por mas que se sacrifique y se las arregle con muy poco para conseguir un objetivo propuesto, es demasiado orgullosa para pasarse la vida en un ambiente sórdido, y se resentirá y amargará muchísimo si se ve obligada a hacerlo durante demasiado tiempo. En tal caso, o bien tratará de provocar un cambio en la suerte de la familia, o se refugiará gradualmente en el mundo funesto de la Lagartija Gris, que por fuera acepta la pobreza, y casi parece disfrutar con ella, pero interiormente está llena de intensa amargura.

Será posesiva, pero se negará a dejarse poseer. Uno de los peores rasgos de estos nativos, varones o mujeres, es su negativa a ver ningún otro punto de vista que el suyo cuando están en juego las emociones. Necesitan semanas de introspección para acercarse a algo que se parezca a la humildad. Su natural interés por el sexo opuesto, aun si es platónico, te dará motivo para estar tan celoso de ella como ella lo esta de ti. Lo más probable es que ocasionalmente fascine a todo hombre que se le ponga a tiro, y que tú tengas que esperar mientras los hipnotiza. Lo normal es que las cosas no lleguen a ser graves, pero pueden provocar algunos momentos incómodos, y también pueden ser causa de desacuerdos. En el calor de la batalla, conviene recordar que su compulsión a igualar puntos hace, por lo general, que sea ella quien gane todas las escaramuzas y diga la última palabra. Si le dices una mentira, ella te dirá dos. Si a la mañana, después de una discusión, te niegas a darle el beso de despedida, es posible que durante un mes ella te niegue el de las buenas noches. En caso de que tu madre (o la madre de quien fuere) criticará su forma de cocinar, es probable que Escorpio se olvide de invitarla a cenar durante varios domingos seguidos. Sin embargo, perdonará una ofensa accidental, si sabe que fue sin intención. En Escorpio, el sentido de la justicia es tan fuerte como el sentido de la venganza, cosa que la mayoría de la gente olvida. Escorpio recuerda todas las bondades, y también las devuelve con creces. Las dos cosas son válidas. Con los niños, es posible que en sus expresiones de amor falten matices de ternura y demostraciones abiertas, pero de todas maneras los pequeños percibirán la profundidad de su devoción y se sentirán emocionalmente seguros. Una madre Escorpio no dejará que los talentos de sus hijos pasen inadvertidos o se desperdicien. Dedicará muchas horas a alentarles en la persecución de metas elevadas, y estará siempre dispuesta a brindarles el apoyo que necesiten. Cuando se planteen los problemas de la juventud, encontrarán en ella a una persona fuerte y servicial, a quien su conocimiento de la naturaleza humana convierte en sagaz consejera. Es una madre que les enseñará a hacer frente a las dificultades con el mismo valor de que ella hace gala, pero que puede cegarse para sus defectos y, naturalmente, si no se la reconoce y se la rectifica a tiempo, esta última actitud puede provocar muchos problemas. Escorpio aplastara a cualquiera que, a su entender y de la manera que fuere, constituya una amenaza para la felicidad de sus hijos, y me temo que eso incluye a su marido. Si él es más estricto con los niños de lo que ella considera que debe ser, no le gustará nada.

Aunque a veces pueda estar a punto de ahogarte en su pasión de vivir, si os encontráis en una verdadera tormenta, una mujer Escorpio, con su razonamiento frío y sereno y su fuerza de acero será una tabla de salvación. Aunque ejerza su magia de extrañas y secretas maneras, sus ojos obsesionantes te mirarán siempre con básica honradez, por más que ella se mantenga más allá del alcance de la humana comprensión. Tal vez sea un poco peligrosa, pero indudablemente, es atractiva. Deja que otros maridos se conformen con las chicas juguetonas, tú conoces el misterio apremiante de esa encantadora bruja que te prepara un té excelente y no te quema jamás las tostadas. (Bueno, casi nunca.) Cuando la taza esté vacía, deja que ella te lea la buenaventura en las hojas de té. Es muy capaz de hacerlo... si quiere. ¿Cómo dices, que no lo sabias? Pero ya te dije que hay secretos que ella se guarda...


LAS CHICAS DEL SIGNO DE SAGITARIO...


LA CHICA “SAGITARIO”
No siempre te dirá las cosas que a ti te gusta oír. La mayoría de las veces, hará que se te pongan los pelos de punta porque de ningún modo se muerde la lengua, pero de vez en cuando te dirá algo tan especial y esplendido que te darán ganas de ponerte a cantar.
Tal vez necesites un ejemplo. Escenarios: una cafetería. Tú acabas de reunir el valor necesario para decirle que la amas, pero antes de que hayas podido abrir la boca, te mira con sus enormes e inocentes ojos azules -o castaños, luminosos y directos- y te pregunta con curiosidad: “Dime, ¿cómo te sientes siendo tan bajo? ¿No te pone neurótico ni nada de eso?”. Mientras tú tragas saliva, en un viril intento de rehacerte, ella agrega: “Pero no te preocupes, que ha habido muchos hombres bajos, como Napoleón y Fiorello LaGuardia”. Eso es casi agregar el insulto a la ofensa, pero antes de que hayas tenido tiempo de marcharte, pensando que no ha existido otra mujer que se mereciera más que la dejen plantada, ella susurra con voz dulce: “A mí me enferman los hombres que parecen postes de telégrafo. Tú eres perfecto. Esta noche, cuando veníamos caminando hacia aquí, me fije que tenemos la altura justa para andar juntos”.
Vuelve a sentarte, que te quedarás, y por mucho tiempo. Una muchacha Sagitario, amistosa y franca, acaba de adueñarse de tu corazón con su propio y peculiar encanto. Será siempre un poco demasiado franca, porque ve el mundo exactamente como es, por más que use esas ridículas gafas de cristales rosados. Tendrás que admitir que para ser capaz de eso hace falta talento. Cualquiera no es capaz de aplicar una lógica razonable y clara a todas las situaciones, ni mantener la bendita facultad de creer que las cosas irán mejor o, en todo caso, de aceptarlas tal como son.
Las mujeres Sagitario son la encarnación del optimismo. Te dolerá cuando ella te diga que le gustaría que ganaras algo más de dinero, pero después agregará: “Claro que demasiado dinero vuelve egoísta a la gente. Tal vez sea una suerte que seas pobre”. Admito que es una especie de optimismo forzado, pero ya te acostumbrarás. Una mujer Sagitario jamás te mentirá, aunque a veces desearás que lo haga. Si se te ocurre preguntarle como pasa las noches que no está contigo, te dará un informe perfectamente detallado y sincero de todas las cartas que le escribe a ese apuesto médico que conoció el verano pasado durante las vacaciones, y de las invitaciones telefónicas que rechaza. Hasta es posible que te cuente los problemas de insomnio que sufre cuando se queda despierta, a la noche, pensando si tal vez lo que siente por ti no será amistad en vez de amor. Te darán ganas de decirle a gritos que mienta un poco de vez en cuando. ¿Acaso no sabe que un hombre tiene su orgullo? Pero no grites demasiado, porque podría ofenderse, y ella tampoco es exactamente incombustible. Ya es sabido que Sagitario es capaz de cóleras memorables.
Es probable que viva sola. Las de este signo son muchachas muy independientes, y ambos sexos muestran una extraña indiferencia hacia los lazos familiares. Tal vez se debe a que al viajar tanto no están en casa con la frecuencia suficiente para llegar a conocer bien a la familia. Incluso si sólo van al cine y a casa de sus amigas, siempre están en movimiento. No quisiera asustarte, pero una vez conocí a una mujer Sagitario tan poco sensible a los matices de las relaciones familiares que invitó a un novio rechazado a que la acompañara en la luna de miel con su nuevo marido. El pobre parecía tan solitario, y además decía que él se pagaría sus gastos. ¿Por qué la miras de esa manera? ¿Acaso hizo algo malo?
Hay una cosa que tienes que aprender sin pérdida de tiempo, si quieres que tus relaciones marchen bien. Cuando quieras que ella haga algo, pídeselo, no se lo ordenes. En lo que a Sagitario se refiere, la técnica del hombre de las cavernas funcionaba bien para Tarzan y Jane. A ella le gusta que la protejan, pero no quiere que le den órdenes. Ni siquiera su madre lo consigue, y ¿qué podría hacerte a ti mas privilegiado que a su madre? Es posible que la madre sea Aries, y si una mujer marciana no puede imponerse a ella, no habrá hombre en el mundo capaz de conseguirlo. Sin embargo, su naturaleza es curiosamente retorcida; aunque le disguste que alguien se lo imponga, sobre todo en público, cuando quiera poner a prueba tu firmeza, muéstrate firme. Las mujeres jupiterianas no toleran a los hombres débiles e indecisos. Si se pone de ánimo demasiado vivo, y su punzante lengua llega a ser demasiado sarcástica, o si amenaza con una actitud cualquiera que realmente te exaspera, dale un toquecito del tratamiento de Tarzan, apenas lo necesario para mantenerla a raya. Algo del tipo de “Haces eso y te rompo el cuello”. Es posible que, si se convence de que la cosa va en serio, reaccione con una humildad sorprendente. Una mujer Sagitario no tiene la menor intención de renunciar a su individualidad por un hombre, pero le gusta saber que la consideras una mujer.
Es posible que te confunda, pero eso no es nada comparado con lo que ella misma se confunde. Son muchas las mujeres Sagitario que confunden amistad con amor y amor con amistad. Si tú eres uno de esos hombres chapados a la antigua, que gustan de la timidez y las evasivas en las mujeres, es mejor que te busques otra compañera de juego. Esta señorita es franca y directa con los hombres, y no estará dispuesta a entrar en el tonto juego de “¡Imagínate como me siento!” o “¡Imagínate lo que pienso!”. Lo que ella siente y lo que piensa no difiere lo mas mínimo de lo que hace y lo que dice. Su deslenguada franqueza provoca, naturalmente, malas interpretaciones, su buena cantidad de duras batallas, y ni hablemos de sentimientos heridos, pero no aplasta el espíritu de Sagitario. El orgullo de Júpiter aflora a la superficie para rescatarla en una crisis y le permite superar el dolor de su corazón destrozado como si fuera una broma. Por dentro, es posible que esté llorando, pero pondrá tanto ingenio para responder a las preguntas de los amigos sobre la ruptura que todos terminarán por decidir que para ella eso no había sido más que un flirteo sin consecuencias. Pocos se imaginarán como empapa la almohada noche tras noche, mientras se pregunta que pudo haber sido lo que ella dijo para estropearlo todo. Tal vez fuera esa vez que cuando él llamó cerca de medianoche desde el vestíbulo, le dijo que no subiera hasta su apartamento, porque estaba “hablando con un hombre que tenia muchos problemas”. En realidad, el hombre era su cuñado, pero ella, con la peculiar habilidad de Sagitario para omitir lo más importante del relato, se olvidó de decírselo. Además, ¿por qué tenia que dar explicaciones? (Todos los Sagitario se muestran virtuosamente enfurecidos cuando se pone en tela de juicio su integridad.) O podría haber sido cuando él le pregunto si no tenia inconveniente en que su hermanita pequeña les acompañara al cine y ella le salió diciendo: “Vaya, espero que eso no signifique que cuando nos casemos la tendremos todo el tiempo encima”. Es muy posible que la niña le hubiera gustado mucho, pero el natural temor de Sagitario a verse abrumado por los parientes políticos la llevó a dar esa respuesta tan desconsiderada. Ahora echa tanto de menos a la hermana como al hermano, pero es demasiado tarde para explicar lo que quiso decir, y además, nadie lo entendería.
Para ella, este tipo de callejones sin salida resultan insondables, pese a toda la lógica de sus procesos mentales, y con frecuencia llevan a las jóvenes de Júpiter a un romántico país de nunca jamás, en el que no saben donde puede encenderse inesperadamente el fuego, ni por que, además de que tienen miedo de quemarse cuando se encienda. Por eso Sagitario se muestra demasiado fría y tranquila, incapaz de tomar en serio a nadie, y a si misma menos que a nadie. Al flirtear abiertamente, y sin la menor intención de que la cosa se convierta en algo eterno o duradero, se ganan la reputación de mujeres frías y sin corazón. Un signo de fuego jamás es frío y sin corazón, pero claro está, por ahí andan un montón de hombres que no saben nada de astrología y que lo ignoran. Si semejante estado de cosas es causa finalmente de que se quede soltera, Sagitario no será sin duda alguna una solterona seca y amargada. Seguirá jugueteando y divirtiéndose con la vida; tendrá una docena de intereses que pueden llenar el lugar del hombre, y con cada uno de ellos disfrutará muchísimo.
Claro que a ti no te interesan las solteronas Sagitario; lo que piensas es hacer tu esposa de una muchacha de este signo. (Por lo menos, yo espero que tus intenciones sean honorables, porque esta pobre chica ya tiene bastantes problemas sin que tú te propongas seducirla.) Dejemos de ocuparnos de la promiscuidad, para pensar en el matrimonio. Como los Sagitarios varones, las Arqueras se espantan un poco ante el connubio, de modo que para que se deje ensartar (es decir, para que acepte tu propuesta de matrimonio) tendrás que valerte como cebo de algunas tretas coloridas e ingeniosas. En sus relaciones con los hombres, Sagitario es vivaz y anticonvencional; como se considera tu igual, es posible que, además de ponerse tu suéter, copie tu manera de ser. Si, como a muchas mujeres de su signo, le gustan los deportes y la vida al aire libre, es posible que te cueste un poco distinguirla de los muchachos. No es que sea lo mismo; para empezar, cuando lo usa ella, tu suéter parece otra cosa. No se trata de que las mujeres jupiterianas sean agresivamente masculinas por naturaleza; pueden ser lo mas dulce y femenino que hayas tenido en tus brazos. Simplemente, es que tiene tantos compañeros varones que te acostumbrarás a verla en una multitud, por todas partes, salvo en el baño turco y en el gimnasio. Como es tan absolutamente sincera y franca, muy probablemente le tendrá sin cuidado su reputación y desdeñará las hipocresías que impone la sociedad. Si le preguntas algo al respecto, te contestará sin ambages; es posible que te diga que volver a casa a medianoche no es inicio de promiscuidad más convincente de lo que puede serlo como signo de inocencia el volver a horas más convencionales. Ella sabe que su moral es irreprochable, y es lo único que importa. Naturalmente, se equivoca de medio a medio: lo que piensen los demás es muy importante para la reputación de una mujer. Pero intenta comprender su actitud, y no pienses que es veleidosa porque se ríe de algunos chistes, por lo general sin haberlos entendido ni remotamente (las sutilezas del doble sentido suelen escapársele a Sagitario). De modo que si se queda toda la noche levantada para ver salir el Sol desde lo alto de algún monumento (o de algún silo, si es que vivís en el campo) eso no significa que sea la chica mas loca de la ciudad.
La verdad es que en el fondo de su corazón es confiada como un niño. Ve las cosas de manera tan ingenua que es vulnerable a los lobos, los estafadores e impostores (aunque, cosa rara, esto sólo ocurre en las relaciones amorosas). Olvídate de la astucia con que discute y de lo asombrosamente lógica que puede ser; todo eso no tiene nada que ver con el corazón. No es la mente de Sagitario lo que está en discusión, esa mente inteligente y rápida, capaz de hacer frente por sí sola a cualquier tipo de emergencia; es el corazón lo indefenso, el que con tanta frecuencia tropieza y se llena de magulladuras.
Hay otra cosa: es un poquitin torpe. A veces, cuando una muchacha Sagitario se te acerque por la calle con sus largos pasos de caballo pura sangre, pensarás que es la mujer mas graciosa que hayas visto en tu vida... hasta que tropiece en una irregularidad de la acera, se agarre torpemente al toldo del puesto de frutas para no perder el equilibrio y desparrame dos cajones de naranjas. Es posible que el dueño del puesto diga algunas cosas feas, pero no tardará en encogerse de hombros, decirle que no se preocupe y regalarle un puñadito de uvas. La disposición alegre de Sagitario es capaz de ablandar los más duros corazones. Habrá veces en que esta muchacha te hará pensar en un perrito juguetón y torpe que menea alegremente el rabo mientras camina por encima de tus pies. Pero es que los cachorritos así encuentran siempre gente que les ama y les da de comer. Claro que darle de comer a un perro sale un poco mas barato; las chicas típicas de este signo suelen tener muy buen apetito. Les gusta comer y beber, vestirse bien y, cuando viajan, viajar en primera. Sagitario es dispendioso por naturaleza (salvo que la Luna este en Capricornio o tenga un ascendente Virgo). El dinero por el dinero mismo no les interesa, y en la mayoría de los casos cuesta bastante enseñarles el valor que tiene un dólar. Antes de prestarle tu tarjeta de crédito, fíjate bien cual es su ascendente.
Es posible que esa chica Sagitario con la que te has enredado esté en el mundo del espectáculo, porque a muchas de ellas les fascinan las candilejas. En ese caso, será mejor que te hagas a la idea de que lo primero será su carrera, mientras no se canse. El sordo murmullo de los aplausos y la atracción de los bises sonarán en sus oídos como un sonido más convincente que todas las frases románticas que puedan ocurrírsete. Jamás la obligues a elegir entre agradarte a ti y la emoción de agradar a montones de gente junta, con el esplendor de su personalidad. Después de un tiempo se asqueará de la hipocresía y el relumbrón artificial que la rodean en el mundo del espectáculo. Y volverá corriendo a casita, a hacer un ensayo de vida doméstica con alguien real: tú. Alguien que crea que la sinceridad es hermosa y el engaño feo: de nuevo tú. Dejar su profesión no cortará para siempre sus alas: al nacer se las aseguraron a los talones. Siempre rondará cerca de ella el microbio de los viajes, para producirle un ataque de fiebre errabunda. Cuando puedas, sal de vacaciones con ella, y si no, déjala que se vaya sola en el tiovivo, y confía en ella. A quien ama es a ti, no a los payasos organilleros con quienes le gusta pasar el tiempo.
Es posible que su actitud desaprensiva ante el amor y su reticencia frente al matrimonio te hagan pensar que carece de sentimientos. Eso es totalmente erróneo: una película triste le hará llorar a mares, y si lee poesía le verás los ojos húmedos. Es probable que guarde todas las notas que alguna vez le escribiste, los despojos de las flores que le compraste en aquella ocasión bajo la lluvia, y las entradas del partido de hockey donde te conoció.
En cuanto a sus dotes de ama de casa, ten valor y paciencia. A las chicas Sagitario les aburre hasta la saciedad el castigo de sacudir el polvo y fregar los suelos. Tan pronto como hace una cama, se les deshace. Vaya, y uno que pensaba que la muy maldita duraría unos días, con el trabajo que le costó meter bien las sábanas en los ángulos. Todo eso la enferma de muerte. Sin embargo, es probable que cuando tenga su propio hogar se aguante su disgusto. Si tú tienes la posibilidad de pagarla, preferirá que tengáis una doncella; si no, se ocupará ella, tercamente, de que la casa brille. Su madre no podrá creerlo. ¿Esa criatura descuidada, dando cera a la mesita del café? Imposible. Pero el orgullo y la eterna lógica de Sagitario lo consiguen; para ser fiel a si misma, tu Arquera necesita verse rodeada de belleza y pulcritud, y no tarda en entender que si no limpia ella el linóleo, no hay quien lo haga. Si de niña se vio obligada por las circunstancias a ayudar en muchos menesteres domésticos, es posible que al principio se rebele, pero acabará comprendiendo que es mejor quitar el polvo de los rincones con un mínimo de resentimiento.
¿Y en la cocina, como andamos? Bueno, no es fácil decirlo. Tal vez sea mejor que los fines de semana salgáis a comer fuera. Si durante la semana te prepara comidas decorosas, no esperarás que también los sábados y los domingos marque la tarjeta. Para la mayoría de las mujeres Sagitario (si no tienen ascendente Tauro, Cáncer o Capricornio), la cocina no es exactamente un éxtasis, pero si está empeñada en hacerte superar un bache depresivo, puede prepararte algún postre fantástico. Sus propios estados de ánimo pueden ser un espanto, pero esos episodios son raros, y generalmente tan breves que apenas si llegarás a percibirlos. Cuando está realmente herida, su lengua puede ser amargamente sarcástica, pero se olvida de lo que dijo casi antes de haber acabado de decirlo, y no puede entender por que sigues insistiendo en ello. Sagitario no es mujer para un hombre cavilador y melancólico; un clima sombrío y pesimista puede enfermarla, real y físicamente.
Seguramente, sus hijos la adorarán; será excelente compañera y se divertirá muchísimo jugando con ellos. Una vez superado su primer miedo a la responsabilidad, se las arreglará con los pañales y los baños diarios como la mas pulcra y eficiente de las niñeras. Casi todo lo que hace lo hace bien, con gracia, cuando finalmente se decide a aprenderlo. Lo mismo que los mayores, de pequeños recibirán generosas dosis de su optimismo y de sus comentarios desconsiderados. Si sobreviven a sus verdades desnudas, crecerán en la convicción de que jamás ha habido una hermana mayor tan sensacional como ella, que les contará cuentos divertidos y de final feliz, y cederá súbitamente al impulso de llevarles de picnic a los bosques, en busca de los tres ositos (ella misma cree en cierto modo que tal vez estén por allí escondidos). Los niños estarán bien vestidos, sin que ella haga de eso una cuestión de honor, y serán de espíritu alegre. Si aprenden de ella algunos recursos nada convencionales (digamos, a estampar las cortinas extendiendo la tela cruda en el suelo para después caminar descalzos sobre ella con las plantas de los pies untadas de pintura amarilla), por lo menos no tendrás la casa llena de conformistas. Su sinceridad dejará huella en el carácter de los niños. Si después de haber buscado bien debajo de todos los abetos, no encuentran a los tres ositos, es probable que ella les diga que no se preocupen... que era broma; pero primero los habrá buscado. El niño que escribió al director del Sun de Nueva York para preguntarle si realmente existía Santa Claus tenia que tener como signo a Sagitario, o por lo menos el ascendente. Es probable que ella eduque a sus propios hijos con la respuesta, franca pero realista: “Si, Virginia...”.
Las madres de Júpiter tienen que controlar su tendencia a no dar demasiada importancia a la disciplina, salvo cuando están cansadas o enojadas... que es el peor momento para imponerla.
Cuando invites a tus amigos, tendrás una anfitriona encantadora; nadie lo hace con tanta gracia como una mujer Sagitario, ni siquiera sus hermanas Leo, que no son nada torpes en su desempeño social. Su actitud, alegre y amistosamente abierta, tiene un matiz que hace que la gente, sea el basurero o tu jefe, se sienta auténticamente bienvenida. En la más tensa de las situaciones, Sagitario sabe romper instantáneamente el hielo, aunque también puede conseguir que se enarquen algunas cejas.
Mientras dejes que se sienta dueña de su propia alma, y en modo alguno prisionera, tu optimista compañera Sagitario te dará un triple dividendo: su lealtad, su confianza y su afecto. Los tres son inseparables, porque cuando una Arquera da su amor, da siempre su amistad al mismo tiempo.
Las mujeres de Júpiter son idealistas incurables. Y te diré un secreto que tal vez la tuya no te haya confiado nunca: se enamoró de ti hace muchos años, cuando era pequeñita y pedía a la luna nueva que le enviara a alguien para compartir la sinceridad de su corazón. Hubo montones de veces en que le pareció que te había encontrado, pero se desilusionó. Pero cuando por fin llegaste, te reconoció al instante, porque eras un apacible payaso con algunos sueños propios, que la tomo de la mano y le mostró el camino que conduce a las estrellas.

LAS CHICAS DEL SIGNO DE ESCORPIO...


La mujer Escorpio tiene una belleza profunda y misteriosa. Es magnética, orgullosa y totalmente segura de sí, pero tiene un único dolor secreto: no haber nacido hombre.
Desde aquí puedo casi percibir la furia, cuando las mujeres Plutonianas oigan esta revelación. No hay hembra Escorpio que no se sienta mujer de pies a cabeza, y hasta mi lector, si está enamorado de una de ellas, se preguntará de qué estoy hablando. Como si esa chica no tuviera encanto y seducción más que suficientes. Pero yo no he dicho que tuviera aspecto masculino, ni tengo intención de insinuar que en su papel de mujer no se desempeña estupendamente. Es sólo que, en un nivel inconsciente, preferiría ser hombre. Menos restricciones, más oportunidades. Es el único secreto que la mujer Escorpio se oculta incluso a sí misma, y no le hace gracia verlo revelado.
Una vez que la niña Escorpio ha entendido la diferencia entre escarpines rosados y celestes, se resignará a usar los rosados, porque no hay nadie mejor para sacar el mejor partido de una situación. Pero el rosa no es su color natural. El verdadero matiz de su naturaleza es el castaño oscuro o un profundo rojo vino, colores nada femeninos. Sin embargo, hay que reconocer que ella es muy capaz de hacerte creer que lo son. Conozco una que es maestra en el arte de mostrarse como una gatita frágil y vaporosa. Ronronea de manera tan convincente que la mayoría de los hombres la toman por una ultra femenina Piscis, caen en la trampa y, cuando se despiertan, están magullados, pero algo han aprendido: no era una gatita.
Las mujeres Escorpio desdeñan a los miembros de su sexo que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que ha aceptado los papeles. Una chica Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnífica demostración de feminidad, y lo hará con más sutileza que las más masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de es modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia d las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetará sus impulsos y magnetizará a un hombre con el denso perfume de su mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe... y sabe muchas otras cosas. Tal ve otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a grita su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que puede mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).
Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de lo independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos ojos misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estas haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.
Bien se yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla... o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.
Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.
La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca auténtica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?
Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que los que fracasan como novia, esposa y madre, una vez que han aceptado los papeles. Una chica Plutoniana mantendrá a raya su deseo de dominar, mientras hace una magnifica demostración de feminidad, y lo hará con mas sutileza que las mas masculinas Aries, Leo o Sagitario. Por lo menos, actuará de ese modo mientras dure el galanteo. En algunos casos, el varón desprevenido se llevará la gran sorpresa cuando se sacuda el arroz de los zapatos y las ilusiones de los ojos. A diferencia de las mujeres marcianas, por ejemplo, Escorpio sujetara sus impulsos y magnetizara a un hombre con el denso perfume de su mirada exótica, al tiempo que se deja encender lánguidamente el cigarrillo; es una actitud mucho mas sexy que prender ella misma, agresivamente, un fósforo y echarle a él el humo en la cara. Y Escorpio lo sabe... y sabe muchas otras cosas. Tal vez otra chica se te arrojaría en los brazos y proclamaría a gritos su amor desde los tejados. Escorpio se te acercará andando de manera lenta y seductora, y te transmitirá en silencio y privadamente su mensaje. Es increíble, pero son mujeres que pueden mostrarse seductoras en tejanos, pantalones de montar o zapatillas de baloncesto. Tal vez eso sea debido a su voz ronca y acariciante. Se de una que usaba siempre un gorro de béisbol (en serio) durante todo el tiempo que su futuro marido la cortejó, y se pasaba el tiempo hablando de los resultados de los partidos. De todas maneras, estaba tan seductora como Mata Hari, y se salió con la suya (le hipnotizó, como siempre).
Es posible que la impresiones, pero no que reaccione ansiosamente ante tu aproximación. No esperes que entorne insinuantes y largas pestañas al mirarte, ni que te adore con devoción ciega. Muchas mujeres Escorpio, amén de las independientes, tienen pestañas cortas. Además, con esos bellos años misteriosos capaces de leer con tanta claridad el pensamiento, no necesita mucho más adornos. Susúrrale algo romántico que a otra chica le haría perder la cabeza, y Escorpio se limitará a clavarte una mirada intensa y penetrante que desnudará inmediatamente tus intenciones mas auténticas. Es un aparato humano de rayos x, así que no flirtees con ella. Si no la tomas en serio, le estás haciendo perder el tiempo e insultándola, y yo no te aconsejaría que insultes a Escorpio; puede ser peligroso. Si no sabes a que me refiero, pregúntale a alguien que lo haya hecho, y es posible que te cuente algunas historias que te pondrán los pelos de punta.
Bien sé yo que esta peligrosa femme fatale puede ocultar sus vengativos poderes tras una sonrisa trémula, modales encantadores y la voz más sobrecogedora que imaginarse pueda. Pero los astrólogos tenemos que ser versados en estas cosas, y es importantísimo que sepas en que te metes. Después de todo, eres tú quien está empeñado en domesticarla... o en protegerte de ella, lo que sea. Probablemente las dos cosas.
Puedes estar seguro de que el cielo no sabe de furias como las de una Escorpio cuando pierde su firme control habitual sobre las intensas emociones íntimas de Plutón. Puede ser despótica y dominante, sarcástica y frígida, y después llegar a una temperatura de 1OO grados. Es capaz de poner cruel veneno en el odio y abandono orgulloso en el amor, de vociferar como una arpía furiosa o de susurrar como la más afectuosa de las tórtolas, pero de una cosa puedes estar seguro: jamás se quedará en las medias tintas.
La mujer Escorpio tiene un don desconcertante que puede hacer que te corran por la columna escalofríos de hielo. Es una forma peculiar de magia negra, que ella maneja con tal pericia como para hacer que parezca autentica brujería. Una vez que tus ojos se hayan encontrado con los de ella, tienes muy pocas posibilidades de escapar. Con su místico sexto sentido, es frecuente que Escorpio pueda reconocer a su futura pareja en la primera mirada, y de alguna manera transmitirá instantáneamente lo que percibe. Tus reacciones pueden ser de dos clases. O quedarás irremediablemente atrapado en su hechizo e irás tambaleante a entregarte con armas y bagajes o, presa de un terrible susto, tendrás ganas de escapar pidiendo socorro. ¿Que prisa te corre?
Quédate por ahí un rato. Es posible que termines por encontrar que es eso de la vida; ella lo sabe. Y te lo enseñará. En todo caso, deberías sentirte halagado de que te considere digno de su extraña mirada. Una mujer Escorpio no puede disculpar la debilidad en un hombre; lo que ella busca es ambición y valor. Quiere un varón capaz de dominarla y de hacerla sentir orgullosa, sin que, por eso, perturbe su individualidad secreta. Espera que él sea fuerte, masculino y más apuesto que el común de los hombres. Y para estar a la altura de la mentalidad de ella se necesita, desde luego, un alto grado de inteligencia, amén de una familiaridad algo más que superficial con la sabiduría abstracta y filosófica. De manera que olvídate del susto y empieza a practicar una sonrisa de superioridad. Todos tus conocidos se impresionarán al ver que ella se te queda mirando; los hombres y las mujeres. Si lo piensas, verás que te abre nuevas perspectivas. Tus acciones personales pueden llegar a estar varios puntos más arriba que antes de que ella se fijara en ti.
Una vez que hayas conseguido la intimidad de una mujer Escorpio, puedes estar seguro de que eres un hombre único y excepcional. Y también de que el amor que ella siente por ti no tendrá parangón en ninguno que jamás te toque vivir... y puedes creerlo esto en mas de un sentido. Tú constituirás el interés fundamental de su vida y, si es una Plutoniana típica, te apoyará con lealtad y procurará agradarte con intensidad apasionada. Y si eres demasiado difícil de complacer, expresará su frustración con apasionados intentos de ganarse tu atención.
Es probable que la palabra “apasionado” te haya llamado la atención. A los oídos de la mayoría de los hombres han llegado inquietantes rumores sobre la pasión de la mujer Escorpio. Pues son verdad. En esta mujer, la pasión bulle hasta derramarse, por mas que ella la mantenga bajo el control rígido de una actitud distante y fría hacia los extraños, y que su suavidad superficial haga pensar en un terciopelo negro. Pero el sexo masculino se inclina demasiado a considerar la pasión estrictamente como una acción romántica, y en el caso de ella eso es subestimarla, porque la definición Plutoniana de la palabra es muchísimo más amplio: se refiere a sus sentimientos hacia todo cuanto toca. Escorpio jamás se interesa a medias; el desapego y la indiferencia no se han hecho para ella. Es raro que le guste -o le disguste- un libro, una obra de teatro, una religión, un mueble o una persona. O los rechaza ásperamente o los adora. Si el objeto no llega a excitar ninguna de las dos pasiones, entonces Escorpio lo ignora totalmente, con una frialdad de hielo. Sin embargo, en medio de todo eso se mantendrá esencialmente ajena a las tormentas emocionales... al menos a juzgar por su placidez exterior, en la que se envuelve después de cada explosión nuclear, importante o no. Tal vez te resulte difícil convencer a tu suegra de que fue realmente su hija la que rompió todos esos platos e hizo pedazos aquellas cortinas, una vez que la furia se ha disipado y ha vuelto la serenidad de terciopelo negro. Es posible que la gente te mire como si fueras un regicida. ¿Qué es lo que dices? ¡A quién se le ocurre acusar de mal genio a esa mujer encantadora, tan serena y dueña de sí! Si de algo te sirve, cuenta con mi simpatía.
Sus virtudes son tan fabulosas, que podías esperar que sus vicios tampoco fueran de poca monta, de modo que piensa en sus puntos buenos. De acuerdo, entonces, piensa en sus puntos buenos cuando te haya desaparecido el chichón que tienes en la cabeza.
Debido a su atracción por la investigación de las sombras, Escorpio puede parecerte al principio un tentador fruto prohibido, impresión que se intensifica por efecto de la expresión extraña y profunda de sus ojos. Es verdad que estas muchachas se meten a veces en aguas peligrosas, llevadas por su afán de penetrar la vida, y como en ellas no hay el más leve rastro de miedo (a no ser que alguna tenga una influencia lunar desfavorable, en cuyo caso estará acosada por innombrables terrores), su búsqueda puede llevarlas por algunas sendas escalofriantes. Pero una Escorpio típica renacerá de todos sus descubrimientos sin perder fuerza ni pureza. Si se dejara ensuciar espiritualmente por sus andanzas, Plutón la castigaría con remordimiento, angustia y culpa, pero aun así ella podría echar mano de su fuerza de carácter para volver a levantarse, como el Fénix, de las cenizas de sus experimentos. En El Profeta, de Kahlil Gibran, en respuesta a una pregunta sobre el Mal, el Profeta replica: “Del bien que hay en vosotros, podré hablar, mas no del mal. Pues, ¿qué es el mal sino el propio bien torturado por su hambre y por su sed? En verdad, cuando el bien siente hambre, procura alimentarse hasta en nuestros oscuros antros, y cuando siente sed, se sacia hasta en las aguas estancadas”. Una perfecta descripción de Escorpio.
Es posible que haya sido fascinado testigo de un millón de flaquezas humanas, y que haya probado múltiples experiencias por ver a que sabe el conocimiento, pero, misteriosamente, es capaz de salir de todas sus investigaciones limpia de sospecha y seguir siendo superior a casi todas las demás mujeres que conozcas. Podría ser la guardiana de unos cuantos secretos; es sorprendente cuantas confesiones recibe Escorpio, aunque su propia vida lleve el cartel de: “Privado Prohibida la entrada”. A Escorpio le gusta escuchar secretos, pero será raro que cuente algo de lo que le han confiado, ni siquiera a ti (salvo que Mercurio sea desfavorable en su carta natal). También puedes esperar que tenga un montón de secretos relacionados con su personalidad, y no intentes adueñarte de ellos. En esta mujer hay un ámbito privado que jamás alcanzarás, una parte de su mente y de su alma que le pertenece exclusivamente a ella y en la cual no admite invasiones. Aunque no mienta, y en realidad es más fácil encontrar en ella una sinceridad brutal, siempre habrá esas cosas especiales -ideas, sentimientos- que no te confiará. Ni a ti ni a ningún otro.
Una mujer de este signo mostrará una lealtad increíble hacia aquellos a quienes considere fuertes y dignos, pero los débiles jamás alcanzarán el honor de su mirada. Cuando se trata de relaciones humanas, su dignidad puede hacer que parezca esnob y distante, y en cierto modo lo es, porque practica su personal sistema de castas, más nítidamente definido que los de sus hermanas Leo y Capricornio. Escorpio es siempre muy selectiva con sus amistades. A los compañeros dignos de ella los conserva durante toda la vida; a los superficiales, vulgares o indignos los excluye con su hielo. En la naturaleza de una mujer Escorpio hay una reserva innata de perseverancia y decisión, y siempre que así lo decida puede recurrir a estas cualidades para que la ayuden a dominar los excesos, desde la bebida y las drogas hasta las peligrosas depresiones y esas típicas formas de venganza autodestructiva. Tarde o temprano, es probable que Escorpio se interese por alguna forma de ocultismo, y que los antiguos misterios y los mundos nunca vistos se ganen su respeto, aunque la gente Escorpio puede pasarse la vida en los extremos, desde el fervor religioso al total ateismo.
Una mujer Escorpio no necesita la legalidad del matrimonio para brindar el amor y la dedicación de una esposa. Si por circunstancias que escapan de vuestro control el matrimonio es imposible, ella te amará igualmente sin reservas, sin importarle un rábano lo que piensen los vecinos. En la mayoría de este tipo de situaciones excepcionales, la relación es mucho más profunda y mas seria que el amor superficial y egoísta que existe en mas de un matrimonio legítimo. Las hipocresías de la sociedad no impedirán jamás que estas mujeres valerosas vayan en pos del sol. Escorpio no obedece a otra ley que la suya propia, y en su corazón Plutoniano tiene una compresión mas cabal del clásico “hasta que la muerte nos separe” que la mitad de las novias que balbucean embelesadas esa misma frase.
Pese a su fuerte individualismo, la muchacha típica Escorpio dejará que sea su marido quien lleve las riendas. En vez de atropellarle con su fuerza y su impulso, contribuirá con su talento a ayudarle en la consecución de sus metas. Para ella, tu futuro será importante, y no es probable que insista en tener su propia profesión después de casada (a menos que la hayas decepcionado profundamente, o que una crisis económica pasajera haga necesario que ella también trabaje). Es posible que en privado las peleas sean borrascosas, pero en público te defenderá con fiereza, y no tolerará que nadie te calumnie ni se aproveche de ti. Los que lo intenten sentirán la herida de su justa cólera. Tu felicidad será siempre lo primero. A menos que en su carta natal haya aspectos adversos a su signo solar o a su ascendente, te ayudará pacientemente a perseverar hasta que consigas lo que quieres, sin quejarse ni lamentarse de tus esfuerzos; eso si, puede mostrarse un tanto dura si te desalientas por el camino. Escorpio espera que apuntes tan alto como tu capacidad te lo permita, y si te quedas corto, eso puede costarte algunos comentarios y observaciones bastante sarcásticas, sobre todo si Mercurio tiene influencias desfavorables.
La mujer Escorpio adora su hogar, que generalmente aparece brillante de limpieza, buen gusto y comodidad. Las comidas se sirven a su hora, y generalmente las cosas marchan bien. Si sucede lo contrario, algo muy desdichado debe ocurrirle a tu chica, porque su inclinación natural la lleva a la belleza y al orden. Para la mujer típica de Escorpio, la limpieza de primavera es una fiesta. Le encanta revolver rincones para ver que encuentra... y ten cuidado de que al ordenar los roperos no encuentre en tus bolsillos notas misteriosas con un dejo de perfume. Escorpio es irrazonablemente desconfiada, aún cuando no haya base para sospecha alguna, de modo que imagínate lo que puede pasar si encuentra un indicio de auténtica infidelidad. Imagínate una nube en forma de hongo y tendrás una idea general de lo que puede suceder, en términos figurados. En cambio no tiene sentido que sospeches de ella, por mas oportunidades que surjan, y habrán muchas, ya que Escorpio nunca deja ver sus sentimientos mas profundos. Claro que puede ser que eso te plantee unas cuantas preguntas; pues trágatelas, junto con el nudo en la garganta. Lo mismo que esa cómoda cerrada con llave que ella guarda desde su niñez, hay cosas que constituyen terreno vedado y de nada te servirá insistir. Cierto, ya se que eso no es justo. Y ella también lo sabe, pero no por eso las cosas cambian, en absoluto: son como son. Tómala o déjala, y lo más probable es que la tomes, porque a Escorpio es casi imposible dejarla. En el mejor de los casos, su recuerdo te acosará toda la vida. Adaptarse a las peculiaridades de su naturaleza es más fácil que padecer las pesadillas que experimentarás por haberla dejado. En realidad, a la mujer Escorpio no hay quien la deje, ¿no lo sabías? Los que lo han intentado pueden decírtelo. Sea como fuere, tienes una mujer muy especial.
Por más que necesite la seguridad de un hogar con raíces, si una mudanza es necesaria para tu profesión, a ella no le asustará el desarraigo. Es una esposa excelente para militares o marinos, y una verdadera joya para un político. No hay nadie a quien su mirada no traspase, ni engaño que se le escape. Una mujer Escorpio puede decirte exactamente en quien puedes confiar y a quien debes vigilar. La mujer Piscis tiene la misma capacidad, pero tiende a ser demasiado blanda en la crítica, siempre esta dispuesta a buscar excusas para los fallos ajenos. Escorpio no. Al contrario, es fácil que tenga que refrenar la agudeza de su lengua y atemperar la brutalidad de su juicio.
En el apartado económico, las mujeres de este signo son totalmente impredecibles. Son capaces de cuidar y ahorrar los centavos hasta hacerlos valer el doble, y de pronto experimentar un ataque de estrafalario derroche. Una cosa es segura: que el dinero le gusta, ya sea que lo guarde en un zapato o se lo gaste en extravagancias, pero es una mujer que busca siempre el prestigio, y no dejará que el dinero lo ponga en peligro. Estará contenta de que hayas elegido una profesión que te proporcione ingresos menores, siempre que ofrezca la seguridad de no depender de nadie y la posibilidad de llegar a convertirte en alguien influyente; a las mujeres Escorpio les gusta el poder, y por él son capaces de sacrificar muchas cosas. Le bastará con tu poder, porque Plutón le permite adaptarse a disfrutar con los logros de terceros, cuando a ella le cuadra. Recuerda que por mas que se sacrifique y se las arregle con muy poco para conseguir un objetivo propuesto, es demasiado orgullosa para pasarse la vida en un ambiente sórdido, y se resentirá y amargará muchísimo si se ve obligada a hacerlo durante demasiado tiempo. En tal caso, o bien tratará de provocar un cambio en la suerte de la familia, o se refugiará gradualmente en el mundo funesto de la Lagartija Gris, que por fuera acepta la pobreza, y casi parece disfrutar con ella, pero interiormente está llena de intensa amargura.
Será posesiva, pero se negará a dejarse poseer. Uno de los peores rasgos de estos nativos, varones o mujeres, es su negativa a ver ningún otro punto de vista que el suyo cuando están en juego las emociones. Necesitan semanas de introspección para acercarse a algo que se parezca a la humildad. Su natural interés por el sexo opuesto, aun si es platónico, te dará motivo para estar tan celoso de ella como ella lo esta de ti. Lo más probable es que ocasionalmente fascine a todo hombre que se le ponga a tiro, y que tú tengas que esperar mientras los hipnotiza. Lo normal es que las cosas no lleguen a ser graves, pero pueden provocar algunos momentos incómodos, y también pueden ser causa de desacuerdos. En el calor de la batalla, conviene recordar que su compulsión a igualar puntos hace, por lo general, que sea ella quien gane todas las escaramuzas y diga la última palabra. Si le dices una mentira, ella te dirá dos. Si a la mañana, después de una discusión, te niegas a darle el beso de despedida, es posible que durante un mes ella te niegue el de las buenas noches. En caso de que tu madre (o la madre de quien fuere) criticará su forma de cocinar, es probable que Escorpio se olvide de invitarla a cenar durante varios domingos seguidos. Sin embargo, perdonará una ofensa accidental, si sabe que fue sin intención. En Escorpio, el sentido de la justicia es tan fuerte como el sentido de la venganza, cosa que la mayoría de la gente olvida. Escorpio recuerda todas las bondades, y también las devuelve con creces. Las dos cosas son válidas. Con los niños, es posible que en sus expresiones de amor falten matices de ternura y demostraciones abiertas, pero de todas maneras los pequeños percibirán la profundidad de su devoción y se sentirán emocionalmente seguros. Una madre Escorpio no dejará que los talentos de sus hijos pasen inadvertidos o se desperdicien. Dedicará muchas horas a alentarles en la persecución de metas elevadas, y estará siempre dispuesta a brindarles el apoyo que necesiten. Cuando se planteen los problemas de la juventud, encontrarán en ella a una persona fuerte y servicial, a quien su conocimiento de la naturaleza humana convierte en sagaz consejera. Es una madre que les enseñará a hacer frente a las dificultades con el mismo valor de que ella hace gala, pero que puede cegarse para sus defectos y, naturalmente, si no se la reconoce y se la rectifica a tiempo, esta última actitud puede provocar muchos problemas. Escorpio aplastara a cualquiera que, a su entender y de la manera que fuere, constituya una amenaza para la felicidad de sus hijos, y me temo que eso incluye a su marido. Si él es más estricto con los niños de lo que ella considera que debe ser, no le gustará nada.
Aunque a veces pueda estar a punto de ahogarte en su pasión de vivir, si os encontráis en una verdadera tormenta, una mujer Escorpio, con su razonamiento frío y sereno y su fuerza de acero será una tabla de salvación. Aunque ejerza su magia de extrañas y secretas maneras, sus ojos obsesionantes te mirarán siempre con básica honradez, por más que ella se mantenga más allá del alcance de la humana comprensión. Tal vez sea un poco peligrosa, pero indudablemente, es atractiva. Deja que otros maridos se conformen con las chicas juguetonas, tú conoces el misterio apremiante de esa encantadora bruja que te prepara un té excelente y no te quema jamás las tostadas. (Bueno, casi nunca.) Cuando la taza esté vacía, deja que ella te lea la buenaventura en las hojas de té. Es muy capaz de hacerlo... si quiere. ¿Cómo dices, que no lo sabias? Pero ya te dije que hay secretos que ella se guarda...

LA CHICA "PISCIS"


LA CHICA “PISCIS”
La cola hacia la derecha, y por favor, no amontonarse. Es posible que no haya bastantes mujeres Piscis para que cada hombre tenga la suya, pero eso no es razón para indisciplinarse. Tendréis que respetar los turnos y esperar la mejor suerte.
Incluso sin astrología se han difundido los rumores referentes a los encantos de la mujer Piscis. Claro que también tiene sus puntos negativos, pero a la primera mirada es el sueño de todos los varones desde la escuela primaria, con un sabio toque de conejita de Playboy para mejor condimento. Mas vale que admitamos que la mujer moderna y emancipada, con su imagen de hierro forjado, ha hecho subir mas aún las acciones de las muchachas Piscis. Enturbiado el aire en la senda de los enamorados por toda esa libertad que predica la mística femenina, las recatadas, bonitas y desvalidas criaturas de Neptuno tienen que ahuyentar a los hombres a palos.
No es sorprendente que Piscis sea un trofeo. La mujer neptuniana, casada o soltera, rara vez trata de hacerle sombra al hombre que está a su lado. No tiene el mas remoto deseo, neurótico u oculto, de dominarle de ninguna manera. Con alegría en el corazón, deja que él le aparte la silla, le ponga el abrigo, llame el taxi, le encienda el cigarrillo y le repita hasta cansarse lo encantadora que es. Lo único que quiere es que él la proteja y se ocupe de ella; se siente contenta y feliz de apoyarse en el ancho hombro viril y de decirle, mirándole con ojos maravillados, lo fuerte que es él y lo mucho que ella necesita de su protección en este mundo hiriente. Piensa en todos los lobos que andan por ahí, en espera de devorarse a las Caperucitas Rojas; es bastante para que una chica tenga que sacar el frasco de sales. Y aunque no sea victoriana hasta ese punto (aunque muchas del signo del Pez lo son), sabrá escuchar con encanto el relato de los problemas masculinos y en momentos de crisis será lo que se llama una buena compañera.
Una mujer de este signo piensa que su marido, amante, novio, padre, hermano (y en realidad, cualquier hombre) puede darle una paliza al mundo entero con una mano atada detrás de la espalda y -siendo los hombres como son- es muy poca la cantidad de esa fe conmovedora que se necesita para convencerles a ellos de eso mismo. ¿Y te preguntas por qué es tan popular? La muchacha Piscis es una serena y acogedora rada de tranquilidad para su orgulloso macho, lejos del ruido del tráfico y del repiqueteo de las máquinas de la oficina. En su estanque de peces, las luces son suaves, amortiguadas, calmantes para los ojos cansados, agredidos por las luces de neón y por todas esas tontas cifras de la bolsa que ella no podría entender aunque en ello le fuera la vida. (Aunque si realmente le fuera en ello la vida, ya estaría sacándole punta al lápiz.)
En invierno usa esponjosos guantes de angora. En primavera, faldas pulcras y vaporosas. Los veranos la encontrarán enfundada en un minúsculo bikini. En otoño su aspecto será adorable, sentada a tu lado, viendo el partido de fútbol, con las manos en tus bolsillos porque si no, se le enfrían, y preguntándote a ti como va el partido. En todas las estaciones, eternamente femenina. A riesgo de quedarme corta, diría que los hombres acuden a ella como los abejorros a un bote de miel.
Tras una breve conversación con ella, un hombre se relaja instantáneamente. Se imagina un cálido fuego restallante en una noche de invierno, o se ve tendido en una hamaca, un fragante día de primavera, sin que nadie le incomode. Ella no deja de aclarar que jamás le culparía por ningún problema que tuviera en su carrera ni por accidentales errores. Esas cosas son siempre culpa de algún otro, no de su amado. Ella jamás le presionará para que se apresure; para ella, el ritmo que él lleva es perfecto. ¿Necesito explicar por que los Peces hembras son las mujeres mas peligrosas de todos los signos solares? ¡Señal de alarma! Advertencia: después de casada, es posible que te dé algunos codazos. Para ser mas exactos, que te dé un montón de codazos. En cierto modo, te lo mereces por haberte dejado cegar de esa manera por sus encantos. Habrá muchísimas veces en que se muestre incluso amargamente sarcástica, pero no hay mujer que no tenga sus defectos, y Piscis será amable con mucha mas frecuencia que pendenciera. Para convertirse en una fierecilla, tiene que verse impulsada por la extrema crueldad o haraganería de su compañero, y ¿quién ira a decir que un marido cruel o haragán no se lo merece? No seré yo; yo estoy con ella.
Además, su deliciosa feminidad oculta todos los fallos secundarios, y la mayor parte de las veces la chica típica de Neptuno es dulce, soñadora y femenina. Como el Pez nada al mismo tiempo en ambas direcciones, ella se adapta con toda facilidad a situaciones conflictivas que destrozarían los nervios de otras mujeres. Claro que, de vez en cuando, en la superficie habitualmente placida de su corriente de pensamiento pueden asomar como burbujas algunas palabras ásperas y un parloteo irritable. En ocasiones, una de estas sensibles criaturas que haya sufrido de pequeña un tratamiento severo en exceso, puede, en su amargura, separar los dos peces simbólicos de su signo, y esto quizá resulte muy triste. Se convierte entonces en un Pez solitario y desdichado, que nada siempre furiosamente y que siempre que se hunde en el intento de escapar vuelve a encontrarse consigo misma... sin comprender jamás que lo que la envenena es volver hacia adentro, hacia sí misma, su inagotable reserva de amor y de simpatía. Las drogas, la bebida y las falsas ilusiones ocultan a sus ojos la verdad y le impiden ver las rocas que hay en el río y que pueden destruirla. Pero la mayoría de las muchachas neptunianas conservan ambos peces simbólicos firmemente unidos en una acción fluida, que se desliza suavemente primero hacia atrás y después un poco hacia delante, de manera que nunca estarás del todo seguro del punto exacto hacia el que ella se encamina. De Piscis se dice que es un mar, profundo y misterioso, donde van a desembocar todos los ríos. Si conoces algunos de sus evasivos secretos, tendrás más oportunidades de pescarla. ¿Qué es lo que la hace nadar?
Ante todo, es sutil. Pregúntaselo a Nicky Hilton, Michael Wilding, Eddie Fisher y Richard Burton; todos ellos se casaron con una mujer Piscis. Con la misma, en realidad. Que no solo es sutil, sino a veces un poquito engañosa, cuando practica su arte de enredar hombres en sus zarcillos de esmeralda.
Claro que quizá tú conozcas una señora neptuniana que luce un delantal a cuadros y una sonrisa tímida, y es la síntesis suprema de la esposa consagrada, perfecta ama de casa y madre tierna. Estarás pensando que no es ni sutil ni engañosa. Perdona que te lo diga sin rodeos, pero te equivocas. A esa mujer Piscis que te parece diferente, yo también la conozco, o conozco una exactamente como ella. Es una viuda que vive en el Bronx, y se llama Paulina. También luce un delantal a cuadros y una sonrisa tímida: la caracterización completa. ¿Cómo es posible que una imagen tan eglógica pueda resultar engañosa? Te lo diré. Ante todo, para enredar a los hombres usa las cintas del delantal (porque no tiene zarcillos de esmeralda; el año que viene, tal vez). Es una mujer pequeña que ha conseguido hacer frente a la pérdida de un hijo amado, a la angustia, el aburrimiento, la tragedia, el miedo, la pobreza e incluso a la confusión de momentos súbitos y fugaces de riqueza. Se las ha visto con las rodillas magulladas de sus hijos, sus notas, las galochas perdidas; con un marido desaliñado que los domingos insistía en invadir su pulcra cocina, y con la mayor aglomeración de parientes políticos -que hablaban ocho idiomas al mismo tiempo- que se haya visto fuera de las Naciones Unidas. Ha afrontado toda esa mezcolanza que le impuso el destino como lo hubiera hecho Rocky Graziano. ¿A eso le llamas suavidad? ¿Y delicadeza? Hasta el día de hoy, sus dos hijos varones la consideran una criatura encantadora, un poco infantil, desvalida, atolondrada, que necesita protección y que no es capaz de entender del todo como funciona la cerradura que hay en la puerta de la calle.

Es deliciosamente imprecisa y soñadora. No entiende nada de economía política, pero se las arregla para vestirse como si saliera de Sophie o de Saks, prepara frecuentemente comidas de siete platos para nietos múltiples y diversos, paga el alquiler a tiempo y, para las fiestas y los cumpleaños, hace unos regalos increíbles, todo con unos ingresos mensuales no mucho mayores que una de las propinas que deja Jack Benny. Se ha ganado el amor y el afecto de sus dos nueras, y también de un heterogéneo grupo de amigos, que abarca a la bibliotecaria, el portero, el dueño del bar de la esquina, el frutero, media docena de gatos y de chiquillos sin dueño, el carnicero, el vendedor de periódicos y -créame o no- el propietario de la casa. Creo que tiene un solo enemigo: el hombre a quien rechazó antes de casarse con su marido, que probablemente debido a su decepción, se refugió en la Legión Extranjera, y cuyo nombre dudo que ella recuerde. Son mujeres sin corazón, estas Piscis. Sutiles y engañosas. (Pero no intentes decirles eso a sus vecinos.)
Como los vientos de marzo, tu muchacha Piscis puede pasar por muchos estados de ánimo. Es tremendamente sentimental, y si sus sentimientos están heridos, llorará a torrentes. Te mirará con tal aire de reproche que te sentirás como si acabaras de disparar sobre un conejito. A veces, las mujeres Piscis piensan que están totalmente desprovistas para las difíciles batallas que impone la supervivencia; entonces se deprimen. Hay que decirle entonces que todos los que alguna vez han tenido la suerte de conocerla la admiran por su profunda sabiduría y su comprensión sin límites; normalmente, es la verdad del evangelio. La lección mas difícil que tiene que aprender la mujer Piscis es la superación de su timidez y de sus dudas. Si su miedo es muy profundo, se cerrará ante todo el mundo, y después se preguntará por que está sola. Muchas veces tiene miedo de imponerse, de exigir demasiado, de sacar ventaja, cuando esas cosas no se le pasan por la cabeza a nadie más que a ella.
Alguna que otra vez, la mujer Piscis disimulará su timidez y vulnerabilidad con agudezas, un barniz de complejidad mundana y una personalidad frígidamente independiente, pero todo eso no es mas que una capa protectora que le sirve para ocultar su incertidumbre a los ojos indiscretos de gentes torpes que, si ella no se protegiera, herirían su sensible corazón. Da cauce a su alma auténtica escribiendo deliciosos poemas líricos entretejidos con el hilo de sus sueños más íntimos y secretos. Cuando no escribe, es la imagen del puerco espín encallecido que quiere dar a la gente, como mujer de carrera. Sin embargo, ni siquiera este tipo de Piscis puede escapar a la influencia de su signo solar. Pese a su independencia hábilmente urdida, espera a que sea el hombre que está con ella quien llame el taxi. Hay algunas cosas que uno simplemente no hace, en lo que se refiere a las mujeres de Neptuno, y una de ellas es no actuar como una dama en publico Piscis engaña a muchos hombres que podrían serenar sus íntimos temores y hacerla desdecirse de su frecuente afirmación de que no necesita marido, que no haría mas que complicarle la vida. Imagínate, una declaración semejante en labios de una mujer que necesita pertenecer a alguien mas de lo que necesita dormir, comer o respirar.
La mujer Piscis dará todo su corazón a sus hijos, salvo esa gran porción que reserva para ti. Los amará a todos, pero tendrá cierta preferencia por los más feos, más débiles, más pequeños o enfermizos. Solo una estrella de cine nacida bajo este signo es capaz de hacer caso omiso de los rollizos bebés llenos de hoyuelos para adoptar al niñito lisiado y de ojos asustados. Las mujeres regidas por Neptuno son las que pueden demostrar mayor capacidad para entender la timidez de los niños y los sufrimientos del crecimiento de las torpes chiquillas adolescentes. Una madre Piscis teje sobre cada cuna la leve telaraña de mil sueños. Sacrificará cualquier cosa para que sus hijos tengan todo lo que ella no pudo disfrutar de niña. Es posible que sea demasiado tolerante con ellos; se le hace difícil imponer disciplina, y hay que hacerle comprender que la falta de firmeza puede ser tan negativa como el desapego y el descuido. En cierto modo, es una forma de descuido dejar librados a sí mismos a esos caracteres jóvenes que necesitan de una firme guía hasta que aprendan a nadar solos. Si peca por exceso de blandura, explícaselo con bondad, que Piscis lo entenderá sin amargura y empezará a usar alguna vez la zapatilla. Pero son muchas las mujeres de Neptuno que consiguen hallar un justo medio entre el rigor y la bondad, y sus vástagos dan testimonio de ello.
Trae a casa los garbanzos y el vino. Lo más probable es que prefiera no entrar en la competencia brutal del mundo comercial, a menos que tú tengas la imperiosa necesidad de que lo haga. Ya tuvo bastante de eso (si es una neptuniana típica) durante el tiempo que trabajo para esa gran empresa tan enmarañada, en espera de que tú vinieras a rescatarla. Algunas mujeres Piscis, aunque no todas, son a veces un poquitín derrochonas. Tal vez necesite que la ayudes a comprender por que el balance del banco no coincide con el que ella hace en sus talones, que parecen escritos en sanscrito. Así y todo, sabrá arreglárselas cuando la necesidad la obligue a renunciar a su champán favorito para limitarse a la leche descremada.
Piscis escucha al océano, porque el océano le dice cosas. En medio de la ciudad, sigue oyendo como las ondas de Neptuno susurran a su corazón mas cosas, tal vez, de las que ella quisiera saber. No pases por alto su cumpleaños o vuestro aniversario de bodas o el día en que le declaraste tu amor, porque ella no los olvidará. Me acordaré siempre de la amiga Piscis con la que iba a la escuela, en West Virginia. Era menuda, de largo pelo oscuro y en sus ojos de un color castaño verdoso brillaban las extrañas luces de Neptuno. De entre varios hombres, eligió para casarse a un gran astro del fútbol; fue una fuga totalmente inesperada. Recuerdo que ella le preguntó por que se le había declarado; sentía curiosidad. “Bueno -caviló él-, fue una cosa rarísima, pequeña. Ese día yo no tenía la menor intención de declararme. Estábamos en el parque, cerca de la piscina. Las chicas que estaban ahí tendidas al sol tenían el pelo todo mojado de nadar, y se las veía acaloradas y transpiradas. Tú estabas ahí sentada debajo de un árbol con un vestido de encaje blanco, y se te veía tan fresca y tan diferente de las otras. Parecías... bueno, yo diría que parecías una mujer. Ese es el sutil secreto de las mujeres Piscis. No importa que Piscis obedezca a la llamada de Neptuno como monja en un convento o como ronca cantante en un club nocturno; siempre es una mujer. De pies a cabeza. Cien por cien.
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