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ASPECTOS DE PLUTON CON URANO...


ASPECTOS DE PLUTÓN CON URANO
En términos generales, estos aspectos han promovido y seguirán haciéndolo, las lecciones concernientes a la total eliminación de los apegos emocionales, intelectuales, espirituales y físicos que impiden o "bloquean el crecimiento individual.
Estos aspectos traen consigo un sentimiento subconsciente pro­fundo, un deseo o necesidad de transformar radicalmente el entorno interno y externo del nativo. Estrictamente hablando, Urano está re­lacionado con la dinámica personal inconsciente en todos nosotros. 
Este nivel inconsciente individualizado contiene tres tipos de infor­mación:
1. Todas las memorias del pasado en completo detalle, todo lo que hemos experimentado anteriormente, en esta existencia y en otras vidas;
2. Todo aquello que reprimimos acerca de nosotros mismos (ras­gos, dinámicas, sentimientos, etc.), aquello que no queremos guar­dar o recordar, y
3. La programación de aquello que podremos llegar a ser en la culminación de nuestro proceso de individuación.
Urano está vinculado con lo que Carl Jung denominó el Arqueti­po de "individuazación", desde un punto de vista psicológico. Este Ar­quetipo representa el impulso que todos tenemos de liberamos de aque­llos condicionantes internos y externos que nos proporcionan un sentido de identidad personal. Estos condicionamientos se originan en múltiples fuentes: sociedad, familia, amigos, amantes y también los propios recuerdos de lo que hemos sido, los cuales van a condi­cionar la definición misma de los propios valores, creencias, actitu­des, autoimagen, etc., contribuyendo así a nuestro acervo de apegos debido a su familiaridad y a la seguridad que representan para no­sotros.
Bajo los aspectos de Urano con Plutón, el deseo evolutivo, el in­tento y la necesidad originados en el Alma, han sido los de eliminar todos los distintos apegos que nos atan al pasado. La conexión plu­toniana/uraniana se asocia con el deseo de libertad.. Los tres tipos de información reunidos en el inconsciente individual contribuyen si­multáneamente a un continuo estado de alivio para la mente cons­ciente, al lado de posibles liberaciones cíclicas y cataclísmicas de es­tos datos hacia la conciencia individual. Si los aspectos son armónicos, se dará el primer caso, con una liberación gradual y continua, para que el individuo pueda adquirir la libertad requerida.
El intento, la experiencia y el efecto de esta liberación va a dar paso a formas cíclicas o continuas de pensamientos, proyecciones a imágenes conectadas con el pasado y el futuro individual. La inte­racción entre el pasado y el porvenir tiene lugar dentro del contexto presente e induce un conocimiento y comprensión acerca de la ma­nera como este presente ha sido condicionado por la realidad ante­rior del pasado. Dicha comprensión va a generar a su vez deseos relativos al futuro, a todo aquello que podría ser o a lo que deberíamos hacer para ser libres de todo lo que nos ata al pasado, tal como se refleja en la realidad corriente de nuestro presente. 
Las reacciones frente a estos aspectos van a variar según la natu­raleza global de cada individuo. Algunos se mostrarán tan radicales como para rebelarse contra todas las tradiciones, condicionamientos o limitaciones pertenecientes al pasado, a nivel personal o colectivo. El impulso o deseo por generar nuevas condiciones y tradiciones va a generar individuos o subgrupos sociales que ya desde su pasado han venido siendo activistas radicales de todo tipo. Muchos de los naci­dos con Plutón en aspecto a Urano (conjunción en Virgo, por ejem­plo) han venido a ser los creadores del actual fenómeno punk. Con su repulsa hacia el pasado, ellos han generado un estilo propio de vida (Urano) con una serie de símbolos (Plutón) representativo del subgrupo generacional punkie. Al unirse las dos energías planetarias, esta gente se ha rebelado a nivel individual y colectivo contra todas las tradiciones y condicionamientos que simbolizan el pasado y, al hacerlo, están transformando de alguna manera el conjunto de la so­ciedad. 
Habrá otros nativos que experimentarán un temor (Plutón) respecto al futuro (Urano). Las ideas y movimientos relativos al porve­nir se percibirán como algo que puede minar o amenazar su seguri­dad vinculada al pasado (Plutón). Tales personas intentarán identificarse y comulgar con ideas, valores y creencias asociadas con el pasado y, en cuanto a los impulsos uranianos hacia lo futuro, tra­tarán de aplicar de un modo nuevo las respuestas pasadas. 
Un tercer grupo de estos nativos optará simplemente por identi­ficarse y unirse al proceso de cambio orientado hacia el futuro, si­guiendo el ritmo general de transformación de su sociedad. Si volve­mos al ejemplo de los nacidos bajo la conjunción de Urano y Plutón en Virgo, veremos que algunos de ellos seguirán las nuevas corrien­tes y convenciones definidas por su propio subgrupo generacional, con lo cual se sentirán diferentes, y tendrán el sentimiento de que esta corriente marca el hilo conductor del cambio social. A través de la Historia, los aspectos entre Urano y Plutón han acelerado los ciclos de crecimiento evolutivo a nivel de individuos y naciones. Los nacidos bajo estos aspectos van a experimentar mayor velocidad en su ritmo de evolución y en su crecimiento, sintiendo una especie de urgencia por transformar las limitaciones y restricciones provenientes del pasado. Las antiguas formas van a desaparecer más rápidamente al contrastar con las fuerzas del futuro que impulsan hacia adelante al nativo. Si estudiamos la Historia hallaremos que la intensidad del choque entre las fuerzas del pasado y las necesida­des del futuro puede medirse según el tipo de aspecto formado por Urano y Plutón.
Así, por ejemplo, la llamada «Gran Depresión» tuvo lugar cuan­do estos dos planetas entraron en cuadratura, estando Urano en Aries y Plutón y Cáncer, respectivamente. Por su parte, Hitler y Roosevelt accedieron al poder en el mismo año (1933), bajo una cuadratura exac­ta entre los dos planetas. Los cambios sociales que transformaron el curso de la Historia hablan por sí solos. A fines de 1944 y comien­zos de 1945, Urano y Plutón formaban un sextil exacto y decrecien­te. El intenso conflicto y tensión producido por la segunda guerra mundial empezó a amainar cuando echaron raíces las semillas nece­sarias para finalizar este conflicto. La tensión kármico/evolutiva que se había originado en la cuadratura empezó a transformarse en una reestructuración fundamental y una organización de las bases de po­der en el mundo: los bloques americano y soviético. Con esta rees­tructuración, los aliados de estas naciones se polarizaron en sendos bloques basados en mutuos intereses ideológicos, políticos y econó­micos. La semilla que llevó a esta realidad había sido sembrada du­rante la cuadratura original, y la crisis de conciencia implícita en esta cuadratura decreciente vino a traducirse en las políticas y normas so­ciales simbolizadas por Hitler y Roosevelt. El proceso de transmuta­ción de una semicuadratura decreciente hasta llegar a la conjunción se proyectó en un nuevo orden mundial alrededor de USA y la URSS.
Otra de las semillas plantadas para acelerar este nuevo orden fue la bomba atómica: Plutón se asocia con el Átomo y con su penetra­ción, mientras que Urano está vinculado a los nuevos inventos. La cuadratura decreciente y su proceso hasta culminar en la conjunción promueven una expansión gradual de la conciencia que induce a la com­prensión del Origen, de lo universal. En este sentido, el conocimien­to que lleva a descubrir las leyes cósmicas que permitieron el desa­rrollo de la bomba atómica está vinculado con la capacidad negativa que tiene el ser humano para jugar a ser Dios. Aunque parezca sor­prendente, uno de los principales creadores de la bomba, Oppenhei­mer, pensaba que si se llegaba a tener un arma tan terrible se acaba­ría para siempre con el fenómeno de la guerra. Dicho sea de paso, Oppenheimer era un ferviente devoto de la diosa hindú Kali, divini­dad destructora que simboliza para muchos la muerte y el renaci­miento.

Pero también hubo mucha gente que creyó en los beneficios po­sitivos de la tecnología nuclear. El slogan «Átomos para la paz» se creó durante un balsámico acercamiento de estos planetas y, al for­marse la conjunción a comienzos de los años sesenta, durante el pe­ríodo de Kennedy y Kruschev en sus últimos años de poder, las ma­sas empezaron a tomar conciencia de lo que en realidad significaban las armas nucleares respecto al futuro. La conjunción creciente de Urano y Plutón fue así como el anuncio de una nueva era.
De la misma forma en que podemos medir estos ciclos colecti­vos, también es posible medir la intensidad y la forma concreta en que un individuo reaccionará frente a los aspectos entre Urano y Plu­tón en su Tema natal. La Casa y el Signo donde se ubica Urano, jun­to con sus aspectos, nos. servirán para describir los medios y las ex­periencias que van a permitir a este individuo liberarse de los apegos que le atan al pasado, el cual va a estar representado por el emplaza­miento de Plutón (Casa y Signo), del Nódulo Sur, de su planeta re­gente y también por los aspectos que éstos forman con otros plane­tas. Por último, el tipo de aspecto entre Urano y Plutón será un indicador de la forma como va a efectuarse esta ruptura con el pasado.
Los párrafos siguientes están contenidos en el libro PLUTON, La trayectoria evolutiva del alma
del autor Jeff Green y se ofrecen por cortesía de la Editora propietaria del copyright:
EQUIPO DIFUSOR DEL LIBRO, S.L. © Editorial Luis Cárcamo